El conflicto en Oriente Medio ha dejado un saldo trágico en los últimos días, con cifras que reflejan la escalada de violencia en la región. Según reportes de gobiernos, autoridades sanitarias y equipos de rescate, el número de víctimas sigue en aumento, aunque las fuentes difieren en algunos casos.
En Irán, el Ministerio de Salud confirmó la muerte de más de 1,200 personas, entre ellas alrededor de 200 mujeres y 200 niños menores de 12 años. Además, más de 10,000 civiles resultaron heridos. Sin embargo, un organismo con sede en Estados Unidos elevó la cifra de fallecidos a al menos 1,708, incluyendo 1,205 civiles —de los cuales 194 eran menores—, 187 militares y 316 personas cuya condición no ha sido especificada.
En Israel, las autoridades han mantenido un hermetismo relativo sobre las bajas, aunque se sabe que el país ha sufrido ataques directos que han dejado víctimas tanto entre la población civil como en las fuerzas de seguridad. Mientras tanto, en el Líbano, el Ministerio de Salud reportó un número no especificado de muertos y heridos, en medio de una creciente tensión que amenaza con extender el conflicto más allá de sus fronteras actuales.
En el Golfo Pérsico, la situación también es crítica. Según informes de autoridades locales y del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), al menos 23 personas han perdido la vida en la región, la mayoría militares o miembros de fuerzas de seguridad. Entre las víctimas se cuentan siete militares estadounidenses. Kuwait registró seis fallecidos —cuatro civiles y dos militares—, mientras que Arabia Saudita reportó la muerte de dos civiles. Baréin y Catar, por su parte, no han confirmado muertes, aunque este último país informó de 16 heridos. El Centcom también confirmó la muerte de seis militares estadounidenses en Kuwait y uno en Arabia Saudita.
En Irak, la violencia ha golpeado con fuerza a grupos armados y civiles. Combatientes proiraníes denunciaron la muerte de 16 de sus miembros en ataques aéreos que atribuyen a Israel y Estados Unidos. En la región autónoma del Kurdistán iraquí, las autoridades informaron que un guardia del aeropuerto de Erbil falleció tras un ataque con dron, mientras que al menos dos combatientes kurdos iraníes perdieron la vida en bombardeos atribuidos a Irán.
Jordania, por su parte, ha sido escenario de incidentes menores pero preocupantes. El ejército del país reportó 14 heridos en distintas zonas debido a la caída de restos de misiles y drones iraníes, aunque afortunadamente no se registraron muertes. Este hecho subraya cómo el conflicto, aunque centrado en otros territorios, tiene repercusiones en naciones vecinas, aumentando el riesgo de una crisis regional más amplia.
La situación sigue evolucionando con rapidez, y las cifras podrían variar en las próximas horas a medida que se actualicen los reportes. Lo que queda claro es que la violencia no solo ha cobrado vidas en los países directamente involucrados, sino que también ha dejado un rastro de dolor en comunidades que, hasta hace poco, parecían ajenas a este conflicto. La comunidad internacional observa con preocupación, mientras la posibilidad de una escalada mayor sigue latente.

